Las Torres de Colón cambiarán su imagen en 2020 ¿Realmente es necesario ese cambio tan radical?


Ahora, le toca el turno a las icónicas Torres de Colón. Nadie negará que a estas torres de Antonio Lamela que se construyeron de arriba a abajo les hace falta una reforma en profundidad para acercarlas al siglo XXI. Sería de necios afirmarlo.

Pero visto el proyecto, son muchos los que se preguntan si el cambio exterior de este edificio que es un clásico de la arquitectura suspendida es necesario o si es una nueva pérdida del patrimonio arquitectónico de nuestro país.

Cómo es el proyecto de las nuevas torres de Colón

El actual propietario de las torres, Mutua Madrileña, ha planteado una reforma de la mano del arquitecto Luis Vidal que cambia por completo el aspecto del complejo. Las nuevas torres perderán su característico remate superior (conocido popularmente como el ‘enchufe‘. Esta reforma con la que se quieren invertir 65 millones de euros también eliminará la escalera externa y el no menos característico color naranja.

Desde Mutua Madrileña aseguran que la reforma realza el edificio sostenido y mantiene su altura actual pese al añadido de las últimas plantas. Y para conseguirlo se eliminarán algunas plantas por abajo y se construirá el añadido en el lugar que ahora ocupa el enchufe.

A nivel de calle también se plantean reformas, eliminando barreras arquitectónicas tanto en Génova como en el Paseo de la Castellana.

¿Realmente es necesario cambiar el aspecto exterior del edificio?

Las Torres de Colón forman desde hace décadas parte del imaginario colectivo de los madrileños. Construidas entre 1967 y 1975, el complejo está formado por dos torres de 20 plantas cada una, además de un cuerpo basamental de tres plantas y una edificación de seis plantas bajo rasante. Las torres han sido objeto de varias reformas, como la que a principios de los años 90 añadieron el enchufe que las remata.

La oposición a la reforma de las torres llega principalmente por el arquitecto Carlos Lamela, a la sazón hijo de Antonio Lamela (las malas lenguas dicen que su oposición a la reforma se debe a que la obra no le ha sido encargada a él), y de la Asociación para la protección de las Torres de Colón de Madrid.

Una entidad presidida por el propio Lamela y de la que forman parte entidades como la Asociación Hispania Nostra (famosa por sus labores de protección del patrimonio español), el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, la Real Academia de Doctores de España, la Fundación Mies Van Der Rohe, la Asociación para la Protección del Patrimonio Arquitectónico del siglo XX, colegios de arquitectos de Madrid, Andalucía, León y Extremadura, escuelas técnicas de arquitectura de toda España o el Comité Nacional de ICOMOS de la Unesco.

Desde esta asociación piden que se haga efectiva la protección de las Torres de Colón para evitar su alteración o deterioro preservando así los valores que convierten a esta obra única.

Probablemente a muchos les encantará el nuevo aspecto de las torres. (ojo, que a mí el diseño, me encanta. Luis Vidal es un gran arquitecto, y si fuera un edificio de nueva construcción en otro sitio, me parecía una obra fabulosa).

Los que lo defienden la reforma, dirán que es moderno y que aportará una nueva imagen a la Castellana, y a la ciudad. Y no mienten. Pero ¿sabéis? Y llamadme romántico: Me da pena que las ciudades sean cada vez más impersonales, en parte porque no somos capaces de proteger el patrimonio arquitectónico.

Y no hablo solo de las iglesias barrocas o de los palacios necoclásicos, hablo también de la arquitectura del siglo XX, o de esas tiendas y cafés centenarios que dan sabor y que te permiten saber en qué ciudad estás.

Porque la verdad es que las actuales Torres de Colón (podrán gustarte estéticamente o no, porque ese es otro tema) son una construcción icónica muy representativa de Madrid, mientras que la reforma que se plantea podría ser un rascacielos cualquiera que bien podría levantarse en Nueva York, en Londres o en Shanghái.

Lo más seguro es que dentro de unas cuantas décadas, las Torres de Colón aparecerán en esos artículos que recopilan edificios que tristemente han sido borrados del mapa, o sometidos a tanta reforma que no se parecen en nada a lo que fueron. Y entonces, solo nos quedará lamentarnos por este y por tantos y tantos ejemplos del patrimonio arquitectónico español que han desaparecido.

¿Y vosotros qué opináis? ¿Estáis de acuerdo con el aspecto que tendrán las torres en el 2020, o preferís dejarlas con su imagen actual? El debate está abierto…

Nacho Viñau Ena

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s